17 noviembre, 2018

Josselin, un pueblo de cuento en la Bretaña francesa

La Bretaña francesa está llena de lugares con un gran interés patrimonial, y entre ellos se encuentra Josselin, etiquetado como "Petite cité de caractère". Es el típico pueblo perfecto, donde su río, sus calles medievales y su castillo, le convierten en lugar idílico y de auténtica postal, y te aseguro que nada mas verlo, pensarás que podría ser el escenario de cualquier típico cuento de hadas.

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A la sombra de una fortaleza del siglo XIV, Josselin, ubicado a orillas del Oust, se encuentra a 40 km al noreste de Vannes, y aquí el pasado y presente se convierten en uno. Su rico patrimonio, su belleza perfecta, su arquitectura medieval, y su memoria histórica tan presente, le convierten en uno de los pueblos imprescindibles que visitar en la Bretaña francesa.

Aunque Josselin no es muy grande, te recomiendo tomarte tiempo para pasear por sus estrechas calles empedradas, descubrir sus numerosas casas de madera, pasear y deleitarte con sus preciosas vistas desde el otro lado del río, y sobre todo disfrutar de su ambiente medieval, que hará que acabes rindiendote a sus encantos.


Un poquito de historia



La historia de Josselin comienza en el siglo XI, con la construcción de su primer castillo por orden de Guéthenoc, vizconde de la región bretona de Porhoët. El pueblo comenzó a desarrollarse en torno a su castillo, sobre una colina al lado del río Oust.

El nombre del castillo y de la ciudad se deben al hijo de Guéthenoc: Josselin. A pesar de estar rodeada de murallas, fue destruida en varias ocasiones, y el castillo también, que se reconstruyó a finales del siglo XII.

En el siglo XIV, Olivier de Clisson tomó posesión del castillo, construyendo una imponente fortificación. A su muerte, y por herencia y uniones matrimoniales, pasó a manos de la familia Rohan, quienes lo convirtieron en su residencia.

Durante el siglo XVII, la ciudad de Josselin vivió un periodo de gran esplendor, gracias sobre todo al textil, al curtido y a las ferias.

A mediados del siglo XVIII entró en declive, hasta que en el siglo XIX volvió a recuperarse gracias a la construcción del Canal de Nantes a Brest.


Qué ver



Place Notre-Dame 


Rodeada de casas de entramado de madera del siglo XVI, está preciosa plaza es el corazón de la ciudad, y aquí encontrarás la mayoría de restaurantes, terrazas, creperías y tiendas de souvenirs.



Basílica Notre Dame du Roncier


Obra maestra de la arquitectura, y ejemplo del estilo gótico flamígero de finales del siglo XV, la basílica de Nuestra Señora del Zarzal, ofrece una mezcla de estilos, ya que tardaron varios siglos en acabarla.






El origen del culto en Notre-Dame du Roncier, está asociado con una leyenda, que además aparece representada en sus preciosas vidrieras: en el año 808, un labrador que cultivaba la tierra, donde ahora está la iglesia, se encontró una estatua de la Virgen en una zarza. La llevó a su casa, pero ella regresó al lugar del descubrimiento. El suceso se repitió varias veces, y además, la hija del labrador, nacida ciega, recuperó la vista.

Desde entonces, Josselin se convirtió en un importante lugar de peregrinación cada 8 de septiembre, que es cuando se celebra el "Gran Perdón de Nuestra Señora de Roncier"

La torre del campanario mide 60 metros y se puede subir a través de una estrecha escalera de caracol de 138 escalones, y aunque requiere de un poco de esfuerzo, la recompensa final vale la pena. ¡Las vistas desde arriba son impresionantes!






El acceso es gratuito de mayo a octubre (de 9.30 am a 5.30 pm, excepto durante las horas de misas).

La casa más antigua de Josselin (3, rue Georges-Le-Berd)


Data del siglo XIV (1538), y también es de las más primitivas de Bretaña. Sus primeros propietarios están representados a cada lado de la puerta, y hay una tercera figura que sigue sin saberse a quien corresponde. 

La poterna 


Antiguamente Josselin fue una ciudad amurallada, de la que ahora sólo quedan unos pocos restos, como la poterna, una puerta pequeña escondida en las murallas. Servía para que los habitantes pudieran entrar y salir de la ciudad fortificada, en el caso de ser invadidos.

La Casa de los Porches (21, Rue Olivier de Clisson)


Actualmente alberga la Oficina de Turismo, pero el edificio pertenece a una casa del siglo XVI, que llama la atención por ser un tipo de construcción rara en la zona.

Place Alain de Rohan


Aquí se encuentra el Ayuntamiento de Josselin, que fue construido en 1904. Antiguamente, en esta plaza, se encontraba el cementerio, por su proximidad a la iglesia.


En esta plaza también está la entrada del campanario de la basílica (hay un letrero que lo indica).



En verano además hay un bonito carrusel, que fue la delicia de nuestra peque.


El castillo 

  
Con sus tres majestuosas torres que dominan el valle del oust (originariamente tenía 9 torres, y ahora sólo se conservan 4: tres se pueden ver desde el puente, y la otra desde dentro del castillo), y su espléndida fachada en el patio, el castillo de Josselin ofrece un extraordinario testimonio de la arquitectura feudal y del renacimiento.


Lo que más llama la atención de este castillo, es que ofrece dos visiones distintas según la fachada que se mire: la que da al río, tiene aspecto de fortaleza, y por el lado contrario, mirando hacia la ciudad, se asemeja más a un palacio, gracias sobre todo a su gran ornamentación gótica-flamígera.



Alain IX de Rohan, heredó de su abuelo Olivier Clisson, el castillo, y lo convirtió en su residencia. El hijo de Alain, Jean II, prosiguió las obras empezadas por su padre, y lo termina hacia el 1520. A finales del siglo XVI, el castillo deja de ser habitado por la familia.

Durante la época de las guerras de religión, Josselin sufre grandes destrozos, en especial el castillo, que después de quedar en ruinas, fue derribado.

En la decada de 1850 comienza su restauración, y gracias a ella, hoy se pueden ver sus hermosos muebles del siglo XVIII, cuadros de pintores famosos, y muchos recuerdos familiares, como el valioso y hermoso reloj ofrecido por el rey Luis XV a la familia Rohan alrededor de 1770.

Hoy en día, el castillo sigue siendo habitado y mantenido por la familia Rohan, y únicamente se puede entrar a la planta baja mediante visita guiada. La duración de la visita es de unos 50 minutos.

Lo que se sí se puede hacer libremente, es pasear por los jardines. En frente de la suntuosa fachada renacentista, se encuentra un precioso jardín francés con un pozo, un puente levadizo, un fabuloso mirador a pie de las murallas y el jardín de las rosas, con 40 variedades diferentes.







Sólo se puede visitar de abril a octubre, aunque conviene confirmar con antelación los horarios desde su web. Cuando estuvimos nosotros (agosto 2017) había una visita guiada en inglés todos los días a las 2:30 p.m. y otra en español a las 3:30 p.m., así que nos vino genial.

No hace falta comprar la entrada con antelación, y se puede hacer directamente en la taquilla a la entrada del Castillo.


Precio: Visita guiada al castillo, con acceso a los jardines: 9,40 € por adulto y 5,60 € por niño.

Museo de las muñecas y juguetes 


En 1984, los antiguos establos del castillo se transformaron para albergar la famosa colección de muñecas y juguetes de la famila Rohan. Esta colección, única en Francia, fue creada por Herminie de Rohan a finales del siglo XIX. 

Está compuesta por una gran variedad de muñecas que datan desde el siglo XVII hasta nuestros días, no solo de Francia y Europa, sino también del resto del mundo. Hoy en día, la colección también incluye numerosos juguetes y juegos, generosamente donados por una amplia gama de personas.

Nos pareció un museo muy curioso, entretenido y que se ve rápido, así que es perfecto para los niños, y podéis aprovechar la visita nada más salir del castillo.

Precio: 8,40 € por adulto y 5,40 € por niño.
Tarifa combinada (castillo y museo): 14,90 € Niños de 7 a 14 años: 8,90 €.
Menores de 7 años gratis.

Jardín du Bois d'Amour


En el corazón de Josselin se encuentra este precioso jardín, un parque muy tranquilo, perfecto para pasear e ir con niños, y que conserva un aspecto natural muy especial. Entre sus caminos incluso podrás descubrir una bonita plantación de bambú.

Barrio de Santa-Cruz (Quartier Sainte-Croix) 


Se encuentra al otro lado del río, y es el más antiguo de la ciudad. Comenzó a desarrollarse en 1.059 con la creación de un Priorato, pocos años después que el castillo. 

Destacan su calle principal "Santa-Cruz", que antaño estaba bordeada de comercios, y la capilla románica de Santa Cruz, construida en el siglo XI. Es un barrio precioso dónde parece haberse detenido el tiempo.

También en este antiguo barrio se encuentra "La casa de los soportales" (La Maison des Arcades), vestigio de la planta baja de dos casas de entramado de madera del siglo XIV, que se encontraban en la calle Saint Michel (al lado de la basílica). En 1902 se produjo un incendio en el granero, tal como se puede observar en un dibujo de las casas, y éstas quedaron abandonadas durante años. Sus restos fueron desplazados por el Ayuntamiento hasta el barrio de Santa-Cruz, y desde entonces se ha convertido en su símbolo. Al lado de los vestigios hay una placa con algo de información.

Canal de Nantes a Brest 


Este canal se construyó a principios del siglo XIX, tiene una longitud de 364 km y 238 esclusas. En el caso de Josselin, se aprovechó lo máximo posible el curso del río Oust, que atraviesa la ciudad.


Durante el verano se puede recorrer el canal en kayak o canoa. Más información en "Josselin Canoë-Kayak". También es posible alquilar un barco sin licencia, con la compañía  "Ti War An Dour bateaux électriques".

Uno de los mejores lugares para contemplar este canal de cerca, es el pueblo de Malestroit, del que te hablaré próximamente.

Dónde alojarse



Si buscas alojamiento cerca de Josselin, te recomiendo: "El Manoir Desnachez", del que ya te hablé en este POST sobre la preparación de nuestro viaje por Normandía y la Bretaña francesa. No está en el pueblo, pero se encuentra a tan sólo 10 km.











Es una especie de casa rural, con mucho encanto, muy tranquila y situada en el centro de Bretaña, entre el bosque de Brocéliande y Josselin.

Es una preciosa casa del siglo XV, rodeada de un entorno tradicional pero con todas las comodidades de hoy en día. Además tiene un coqueto jardín ambientado con música relajante, también dispone de sauna y jacuzzi, una cascada, fuentes y varias terrazas a diferentes alturas, con exposiciones, y hasta un huerto.

El interior de la casa es realmente acojedora. Dispone de un gran comedor para desayunar, comer o cenar, una sala de lectura con su chimenea, y amplias habitaciones decoradas con mucho gusto y de diferentes temas. ¡La nuestra era preciosa!



Dispone de parking gratuito, y me parece una estupenda opción para alojarse si quieres visitar Josselin, el bosque mágico de Brocéliande, Rochefort en Terre y Malestroit.




La mejor forma de descubrir Josselin es perdiéndose por sus preciosas calles, descubriendo esos lugares escondidos que no vienen en las guías... Pero si te gusta seguir un itinerario, en la oficina de turismo hay también disponible un mapa con un circuito señalado de unos cuarenta paneles, perfecto para descubrir la ciudad medieval y su arquitectura más notable de una forma fácil y cómoda.

Aunque todos los pueblos y ciudades de la Bretaña francesa son muy bonitos, he de reconocer que éste, en especial, nos impresionó muchísimo nada más llegar.






Josselin fue el último lugar que visitamos en nuestro road trip por Normandía y la Bretaña francesa, y no sabemos si porque nos tomamos esta visita con más calma o por qué, pero es de los pueblos que más recuerdo, y si tuviera que elegir un lugar para situar el típico cuento de caballeros y princesas, Josselin junto con Dinan, sin dudarlo serían los elegidos 😉.



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