Está situada entre escarpadas montañas rocosas al lado del río Mosa, convirtiéndola en una auténtica imagen de postal.
Y aunque se encuentra aproximadamente a una hora y media de Bruselas, te recomiendo encarecidamente incluirla en tu próximo viaje a Bélgica, ya que se puede llegar fácilmente en tren y visitar cómodamente en un día.







