10 marzo, 2019

Lekeitio en un día: un imprescindible de la costa vasca

Lekeitio es un precioso pueblo marinero de Vizcaya, rodeado de un entorno natural de auténtica postal, y con un impresionante patrimonio cultural y artístico.

Además es un destino perfecto para ir con niños, ya que es pequeño y fácil de visitar, tiene una playa ideal para disfrutar en familia, un puerto precioso, un bonito faro que se puede visitar por dentro, ¡y hasta una diminuta isla a la que se puede llegar andando cuando la marea está baja!.

GUIA LEKEITIO COSTA VASCA QUE VER EN UN DIA Y ACTIVIDADES CON NIÑOSTambién es un lugar idóneo para los amantes de la naturaleza y del deporte, ya que hay varios recorridos alrededor del municipio para hacer caminando o en bicicleta, y divertidas actividades náuticas, como el alquiler de piraguas y de tablas de SUP.

¿No te parecen suficientes razones para visitarlo?

Pues sigue leyendo, porque te voy a contar con todo lujo de detalles lo que hacer en un día en Lekeitio!!


Qué ver y hacer en Lekeitio

 

Basílica Sta. María la Asunción


Esta preciosa iglesia de estilo gótico tardío del siglo XV, sin duda es uno de los grandes atractivos de Lekeitio, y sorprende muchísimo encontrarse en una localidad tan pequeña, con una basílica de esta belleza y dimensiones.

Está construida sobre la ruinas de un templo romano, y te deja sin palabras con esa impresionante batería de arbotantes, gárgolas y pináculos.





Guarda en su interior un formidable retablo hispano flamenco de madera dorada y policromada, el tercer altar gótico esculpido de mayor tamaño de toda la península.

Se ofrecen visitas guiadas, y cuando fuimos nosotros (mes de febrero), se podía visitar los sábados por la tarde a partir de las 18 h y los domingos por la mañana. Conviene consultar el horario en la oficina de turismo.

Ayuntamiento 


El primer ayuntamiento de Lekeitio fue construido en 1525, aunque años más tarde desapareció debido a un terrible incendio que devastó la ciudad. En 1596 comenzaron las obras del nuevo ayuntamiento, que fue reemplazado por el actual en 1721.

Está construido en piedra caliza, y en la fachada se pueden contemplar cuatro arcos semicirculares y unos hermosos escudos tallados, elementos muy comunes en los edificios municipales de Vizcaya.

Palacio Oxangoiti 


Este precioso palacio del siglo XVII se encuentra muy cerca del Ayuntamiento.

Destaca por la belleza de su fachada, con una magnífica puerta principal y sus aleros de madera labrada, que llaman mucho la atención.

Desde 2008 alberga un exclusivo hotel.

Arranegi kalea


Justo detrás del puerto se encuentra el casco viejo de Lekeitio (conocido como el barrio de los pescadores), siendo su arteria principal la calle Arranegi, de la que salen varias callejuelas laterales muy interesantes.



Lo mejor aquí es pasear sin rumbo fijo, y perderse por sus estrechas calles adoquinadas, donde encontrarás varias tiendas, bares y restaurantes. Además tiene muchos palacios de los siglos XVI y XVII, con escudos de armas y coloridas casas de pescadores.

Al final de la calle Arranegi, se encuentra la Plaza Arranegiko Zabala, donde tradicionalmente se vendía el pescado (aún en día se sigue haciendo). En esta plaza podemos ver un bello ejemplo de una mansión barroca, conocida como "Upa-Etxea". Su fachada principal muestra un gran escudo de la familia Abaroa-Uribe, fechado en 1604. También hay una pequeña fuente pública.

Antigua Cofradía de pescadores de San Pedro


En la calle Ezpeleta se encuentra un monumental edificio de estilo neoclásico de principios del siglo XIX, la antigua casa de los pescadores, aunque lo que se conserva actualmente es sólo una parte de las instalaciones de este gremio.

Desde el principio, la economía de Lekeitio siempre ha estado unida al mar, aunque últimamente haya sido desplazada un poco por el turismo.

Torre Turpin 


En la calle Santo Domingo nos encontramos con esta antigua torre defensiva, que fue convertida en un palacio de estilo renacentista, con un marcado toque gótico. Está considerada como una de las residencias más antiguas y mejor conservadas de la época de los Reyes Católicos.


Fue construida en piedra caliza alrededor de 1520, y su fachada principal, aunque algo sobria, está muy en la línea de las construcciones de la época.

Palacio Uriarte


Este bello palacio barroco fue construido en 1677 por el arquitecto Lucas Longa, y encierra una antigua torre medieval.

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La fachada principal del palacio, a la que se accede a través de una amplia escalera, tiene un hermoso porche sostenido por un triple arco y un impresionante escudo de armas.

El palacio Uriarte fue una vez la residencia del aristócrata Pedro Bernardo Villarreal de Berriz, un industrial e ingeniero nacido en Mondragón (Vizcaya), y que dedicó toda su vida a la ciencia.

Convento de Santo Domingo


Hay evidencias de que las madres dominicanas se establecieron en Lekeitio en 1368, aunque el primer convento no se habilitó hasta 1396.


Sufrió las consecuencias de los dos grandes incendios que devastaron la ciudad en 1442 y 1595, aunque se reconstruyó utilizando materiales de los edificios antiguos.

La antigua muralla medieval de la localidad delimita las instalaciones del convento. 

Antigua muralla


Lekeitio fue una villa amurallada durante la Edad Media, y aún son visibles los restos de los muros que la protegían.

En 1334, el rey Alfonso XI ordenó que la ciudad de Lekeitio se completara siendo rodeada por un muro, cuyos restos actuales corresponden al erigido a fines del siglo XV sobre el original.

Las paredes tenían un espesor que oscilaba entre 1,70 y 2 metros, combinando a ciertos intervalos alguna torre de vigilancia. Incluso hoy podemos contemplar una de esas torres, conocida como "Torre Zahar", que se encuentra en el convento de las madres dominicanas.
 
En la calle Azpiri, cerca del palacio de Uribarria, también se pueden encontrar algunos restos de otra muralla corta-fuegos del siglo XV, que dividía este barrio en dos.

Palacio Abaroa


Este precioso edificio fue construido en 1891 para ser la residencia de José María Abaroa, un importante empresario nacido en Lekeitio y afincado en París.

El interior de la mansión fue renovada en 1940 para destinarlo a convento. En concreto, fue residencia de la comunidad de las Agustinas Recoletas, que lo adaptaron a su vida contemplativa.

El palacio está inspirado en los modelos del segundo imperio francés, con techos de pizarra y hermosas molduras decorativas.



El edificio fue adquirido por la administración local en 2004, y diez años después el complejo quedó muy dañado tras un fuego. Hace unos cuatro años fue clasificado por el Gobierno Vasco como "Bien Cultural", en la categoría de Conjunto Monumental, y actualmente se están estudiando propuestas de restauración y del uso público que quieren darle.






Aunque el palacio está cerrado, sí se puede entrar al recinto y disfrutar de su amplio y precioso jardín.

Iglesia de San José 


El incendio que en 1595 arrasó el barrio de Apalloa, en Lekeitio, dejó reducido a solar un amplio terreno en la zona de Igualdegi. 

Muchos años después, en 1674, ese solar fue adquirido por el capitán Joseph de Mendiola para levantar un nuevo palacio, que más tarde donó a la Compañía de Jesús para instalar en él un colegio.

Años más tarde dicho palacio se convirtió en una iglesia, y actualmente está considerada una de las grandes obras del barroco religioso vasco.

Ermita de San Juan Evangelista


Siempre se la ha conocido popularmente como "San Juan Talako" (san Juan de la Atalaya). Aunque la fecha de su fundación es desconocida, ya aparece documentada en 1594.

Se sabe que el terreno donde se encuentra cayó al mar en 1715, y se reconstruyó en 1772.




La plaza situada en frente de la capilla, solía contener siete piezas de artillería que defendían la entrada al puerto de Lekeitio. Actualmente se encuentra muy deteriorada.

La ermita se alza en la Atalaya del puerto de Lekeitio, en el lugar denominado Tala, encima del rompeolas, frente a la isla de San Nicolás, por lo que merece la pena subir para contemplar sus fabulosas vistas. 

Faro de Santa Catalina


Alberga el Centro de Interpretación de la tecnología de la navegación, además de ser el primer faro visitable de Euskadi y el único de toda la costa cantábrica.

El principal objetivo de este centro, es mantener viva la tradición pesquera, enseñando a los visitantes un poco sobre los fundamentos de la navegación, y su evolución a lo largo de los siglos.




Pocas culturas han tenido una relación tan especial con el mar como la vasca, así que es un lugar imprescindible para conocer un poquito más sobre su historia y ese legado marinero tan especial.

También nos cuentan con poco sobre el importante papel de la mujer, que mientras los hombres "arrantzales" salían a pescar, ellas hacían todo lo demás; unas cosían las redes, otras descargaban, transportaban y vendían el pescado, y otras incluso fueron expedicionarios o armadoras.

Solo está abierto los fines de semana: sábados 11:30, 13:00, 16:30 y 18:00, y los domingos por la mañana. El precio son 6€ los adultos y 4,5€ niños y jubilados.

Además es una visita imprescindible y muy divertida si vas con niños, ya que al final se hace un recorrido virtual en barco, contemplando las espectaculares vistas que hay desde la costa.


El faro también ofrece una vistas espectaculares de la costa vasca y, aunque no entres en el faro, hay una cafetería donde podrás tomar algo y disfrutar del atardecer. ¡Totalmente recomendable!


Se puede llegar al faro dando un paseo de una media hora desde el casco viejo (está a unos 1,5 km de distancia). Y también se puede ir cómodamente en coche, y aparcar en la entrada.

Las visitas al faro son guiadas, y se reservan desde la oficina de turismo. 

Capilla Santa Catalina


Se encuentra en un lugar privilegiado, junto al bellísimo Cabo Antzoriz y junto al famoso faro de Santa Catalina.


Es una de las capillas más antiguas de Lekeitio, y aunque se desconoce su origen, la talla en piedra del siglo XIII del Cristo, perteneciente a esta capilla y conservada en el museo etnográfico de Bilbao, nos da una pista sobre su edad.

El edificio de estilo gótico actual se remonta a alrededor de 1500, y se anexa a un edificio que en el pasado estaba destinado a las hermanas responsables del mantenimiento de la capilla.

Actualmente está cerrada al público por trabajos de investigación.

Playas


Lekeitio se encuentra en la desemboca el río Lea, el cual forma dos playas: la de Isuntza y la de Karraspio, ésta ultima sólo se deja ver con la bajamar, y pertenece al término municipal de Mendexa.

En Bizkaia disfrutrarás de playas maravillosas y de todo tipo, encontrándose la de Isuntza entre las mejores para las familias, ya que su agua es bastante tranquila, es de arena fina y está muy protegida, porque se encuentra en el centro de una pequeña bahía que ha formado el mar.







Está ubicada en el mismo casco urbano, junto al puerto y el parque de la localidad, y tiene numerosas zonas de paseo, bares, restaurantes y hoteles en sus alrededores.

Isla Garraitz


Más conocida con el nombre de San Nicolás (en euskera, Garraitz Uhartea), es una pequeña isla parcialmente unida a tierra firme por un malecón construido para evitar que los sedimentos de la ría entren en el puerto, y que sólo emerge en bajamar.





Si quieres visitarla, es imprescindible consultar el horario de las mareas antes (en la oficina de turismo te lo facilitan).

Para llegar hasta la isla no hay que ir por el famoso dique de piedra, sino desde la arena de la playa de Karraspio cuando esté la marea baja, ya que dicho malecón resbala y puede ser peligroso.




La isla es pequeñita y con un terreno escarpado, cubierta de mucho matorral y algunos pinos. También podrás descubrir los restos de una ermita hacia el sur, y algunos vestigios militares como baterías vigías.

Según cuenta la leyenda, durante la Edad Media la isla de San Nicolás fue utilizada como lugar de retiro de los leprosos, para mantenerlos alejados y evitar contagios, y también estuvo habitada por monjes franciscanos.

Si tienes la oportunidad de subir a la cima de San Nicolás, te encontrarás con un bonito mirador que ofrece unas vistas impresionantes de Lekeitio y sus playas, a parte de vivir una experiencia diferente y muy recomendable, aunque es vital tener en cuenta el horario de las mareas para no quedarse atrapado en la isla. 

Rutas de senderismo


♥ El monte Lumentza, también conocido como Kalbaridxue por los lekeitiarras, y con sus 115 metros, ofrece desde su cima una espectacular vista de toda la villa y de la costa, a la que se sube en pocos minutos por un camino empedrado. Tres cruces indican al senderista que ya ha llegado a lo más alto, a uno de los mejores miradores de Lekeitio.

La subida al monte Otoio y a la zona de la Atalaya, de dificultad media, es una ruta ideal para disfrutar de la naturaleza y de las preciosas vistas de la costa Vizcaína.

La desembocadura del río Lea


Si tienes tiempo y te gusta andar, hay un paseo muy bonito que bordea el río Lea desde Lekeitio hasta el municipio de Munitibar. Siguiendo su cauce, se ha trazado una ruta senderista de 22km a través de un estrecho valle, en un entorno natural formado por praderas y bosques, con unos paisajes preciosos.


Durante el paseo podrás ver el antiguo molino de mareas "Marierrota" (localidad de Mendexa), construido en el siglo XVI y demolido en 1980, del que tan solo queda el dique. Actualmente se ha reconstruido, y alberga un pequeño centro de interpretación.
 

El puerto


El puerto de Lekeitio es uno de los rincones más bonitos y representativos de la localidad.

Rodeado de barcos y de estrechas casas con sus coloridas balconadas de madera, forman el decorado perfecto para cualquier lienzo con aire marinero.





Me recordó mucho al puerto francés de Honfleur, donde es una delicia pasear viendo las típicas estampas de pescadores después de una larga faena de trabajo, vendiendo el pescado, y respirando ese aroma a sal tan característico de la costa.

Además aquí encontrarás un gran número de bares y restaurantes, donde cuando hace sol o buen tiempo, es un lujo sentarse en sus terrazas para tomarse un café o saborear deliciosos pintxos o sabrosísimos pescados.






Te recomiendo llegar hasta el espigón del rompeolas, donde encontrarás, con la preciosa basílica de Santa María, la estampa con más encanto del puerto de Lekeitio.
 



Datos prácticos y recomendaciones



Lekeitio se encuentra más o menos a una hora en coche desde Bilbao o San Sebastián, así que es una buena opción si vas a visitar durante varios días cualquiera de las capitales vascas.

En Lekeitio hay varios parkings gratuitos a la entrada de la localidad, y aunque aparcar en el centro puede ser algo más complicado en días festivos o fines de semana, tambíen es posible, aunque la mayoría son zonas verdes y azules de pago. Las verdes son para residentes (de junio a septiembre, ambos incluidos), y las azules con horario fijo para todos. Puedes dercargarte un mapa de la localidad con los estacionamientos incluidos desde AQUÍ.

♥ En Lekeitio, al igual que en el resto del País Vasco, podrás disfrutar de una riquísima gastronomía. Como restaurantes te podemos recomendar el: el "Egaña" (Antiguako Ama Kalea nº 2) y el "Goitiko Jatetxea" (Arranegi Kalea nº 6), ambos con comida típica vasca y de gran tradición familiar.

En el puerto también hay un conocido asador: el "Prim Erretegia", donde podrás degustar un sabroso pescado y productos de temporada, así como de una amplia oferta de pintxos.

Desde Lekeitio podemos realizar diferentes excursiones a otras localidades para completar una visita de fin de semana, como: Gernika, Ispaster (con su bonita cala de Ogella, el paraíso para los surfistas), Ea, Elantxobe y el bosque de Oma (zona de Urdaibai), o disfrutar en verano de las fantasticas playas de Laga y Laida.

Si te apatece conocer la localidad en fiestas, hay dos muy famosas: sus "San Pedros", que se celebran entre el 29 de junio y el 1 de julio, y  los "San Antolines", entre los días 1 y 8 de septiembre, donde destaca la conocida "fiesta de los gansos".

Puedes consultar todas las rutas de senderismo que se pueden hacer alrededor de la localidad desde AQUÍ.

Lekeitio es un lugar perfecto para niños, ya que además de todas las visitas y actividades que te he propuesto anteriormente, encontrarás un montón de parques y espacios verdes para ellos, así como un lugar poco conocido y que además es totalmente gratuito: en el jardín de la residencia de ancianos, hay un pequeño zoo de aves exóticas, que será la delicia de los más pequeños.





Lekeitio es sin duda un pueblo de costa perfecto para visitar en cualquier época del año, siendo un lugar tranquilo y bucólico en invierno, y animado y lleno de vida en verano.



Un lugar que te atrapará con sus impresionantes playas y naturaleza, su rica gastronomía, un excelente ambiente, sus calles llenas de color, y con su amplio abánico de actividades para disfrutar de un bonito fin de semana.



1 comentario:

  1. Precioso pueblo, gracias por esta aportación, eskerrik asko.

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Muchas gracias por comentar! Tu opinión es muy importante para mi